Descripción
Proviene del prestigioso microclima de Apalta, en el Valle de Colchagua, caracterizado por suelos graníticos y una alta fluctuación térmica. Esta línea se enfoca en expresar la identidad del terroir propio de la bodega, utilizando parras con una maduración lenta que favorece la concentración de sabores y taninos elegantes.
Expresivo y complejo, con aromas a frutas negras (maqui, mora, ciruela madura), notas de especias dulces y regaliz. Redondo, cremoso y jugoso, con taninos aterciopelados y un final duradero y especiado.
Es un vino estructurado que puede evolucionar favorablemente en botella hasta por 15 años.
