Descripción
Es uno de los exponentes más destacados de esta cepa en Chile, aprovechando el clima frío del Valle de Casablanca para lograr una gran intensidad aromática y frescura.
Es un vino blanco seco que destaca por su equilibrio y carácter mineral.
Color pajizo pálido, en la nariz es ligeramente floral, con notas de membrillo y duraznos. Fresco y profundo en boca, de acidez equilibrada, y de final largo y mineral. Algunos ejemplares con más tiempo en botella pueden desarrollar el característico toque a "petróleo" sutil de la cepa.
Maridaje, ideal para sushi, mariscos, ceviches o carnes blancas con salsas ligeramente dulces o especiadas (comida tailandesa o india).
El vino se puede disfrutar ahora e, incluso, beber en los próximos diez años.
